El Maltratador como Guionista de la Noticia de Violencia de Género

285010_417588774968394_345802052_n“El maltrato contra las mujeres es una realidad amplia y difusa que abarca comentarios, actitudes y comportamientos que persiguen la sujeción o el sometimiento a la voluntad del hombre. Se trata de una conducta que de manera progresiva intensifica el control y la sumisión de la mujer. El modelo de familia patriarcal favorece la dependencia y formas de violencia contra la mujer, con frecuencia invisibilizadas por las convenciones sociales.

………….

En primer lugar, los maltratadores se sienten superiores y quieren demostrarlo. Sus acciones no son iniciativas genuinas, sino más bien reacciones para controlar y contrarrestar las aspiraciones de su mujer. Sus pasiones, deseos y gustos son siempre los mejores o, cuando menos, los más conveniente para la ocasión. Por eso, adquieren un aire distante y moralizador como si no estuvieran dispuestos a negociar con quien estiman inferior.

Esta idea de superioridad, basada en la exhibición de un poder que se manifiesta en una generosidad que incrementa su dependencia, justifica también actitudes machistas y culturalmente aceptadas, como esa expresión que se dice a boca llena “yo trato a mi mujer como una reina”, pues en el fondo desean expresar que ellas no tienen de qué quejarse, ya que el modelo de felicidad es el que ellos les proponen.

“La seducción perversa no conlleva ninguna afectividad. El mismo principio del funcionamiento perverso es evitar cualquier afecto. El objetivo es no tener sorpresa.

Los perversos no se interesan por las emociones complejas de los demás. Son impermeables al otro y a su diferencia, salvo en los casos en que perciben que esa diferencia puede molestarles. Se produce una negación total de la identidad del otro, cuya actitudes y pensamientos tienen que conformarse a la imagen que los perversos tienen del mundo”.

Por esta razón, si una vez ejercido su poder ellas no le muestran obediencia, no hay nada que les apetezca más que una revancha fría: mano de hierro en guante de seda, como les gusta decir, y ejecutar a fuego lento su voluntad hasta conseguir el arrepentimiento del transgresor, no con el propósito de restituir ningún orden anterior, sino como prueba de la vigencia de su poder tras el supuesto desafío de su subordinada.”

Fuente: Comunicación y justicia en violencia de género.

Fragmento correspondiente a El Personaje del Maltratador en la Vida Real

Extraído de Capítulo 5. El Maltratador como Guionista de la Noticia de Violencia de Género

Juan Carlos Suárez Villegas. Profesor de Ética y Deontología Periodística de la Universidad de Sevilla.

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