La invisibilidad de ser mujer

Un día algo o alguien te hace vulnerable.

Nunca habrá segundas oportunidades porque nada de lo que suceda es segundo, todo es prioritario y nuevo en sus inicios, así que define tu pensamiento y volcarás esa vulnerabilidad en algo que desaparece y te convierte más fuerte.

Muchas mujeres que han sido víctimas de violencia de género o continúan sufriendo maltrato y/o acoso, permanecen en la cordura de un silencio abstracto, tan invisible que ni ellas mismas son capaces de distinguir lo que es degradación humana y declive hacia y contra su cuerpo y sus derechos.

Permanecemos en una lucha casi épica por la Igualdad no sólo lograda sino sostenible, pero no queda el remedio que hacer mención e hincapié en el tema que respecta a la mujer.

Curiosamente contamos con un Ejecutivo que se aleja de la Paridad, eso por nombrar tan sólo una de las tantas discriminaciones respecto a la mujer y esos derechos que una vez ya se habían logrado después de años de lucha, ahora la lucha de nuestro gobierno es derogar leyes y manipular los principios implantados desde tiempos ancestros.

¿Qué está ocurriendo con los cimientos de nuestra Democracia? ¿Dónde están establecidos los Derechos Constitucionales?
La respuesta es bien sencilla: en el desguace de principios sociales y humanos de éste nuestro país.

Muy poco vamos a conseguir si siempre somos los mismos quienes hablamos claro, si no abogamos por un objetivo común y a partir de ahí cada uno va desenredando su pensamiento para convertirlo en obra estructural de una sociedad conjunta y no dispersa.

Se promueven manifestaciones y convocatorias para promulgar un grito público sobre las inclemencias salariales, las tasas jurídicas, los recortes y demás criterios que supuestamente están vinculados a una mejora de nuestra economía, cuando en realidad estamos sumergidos en una dictadura encubierta que perfila un sufragio privado pero enmascarado por la turbulencia de palabras cultivadas que engañan al pueblo.

Entre los mismos articuladores de los hilos que manejan nuestros derechos hacen el teatro de señalarse entre ellos, criticando las maneras e informes políticos de unos para promover más sus mentiras pero con la máscara de un Estado de Derecho.

Así y con toda ésta parafernalia de ultraconservadores y falsos demócratas, nos remitimos al tema que es cuestión y menester en nuestro caso, la violencia de género y cómo una vez más tenemos que observar la falta de regularidad en los modos de actuar y convocar ayudas y solvencias.

Juegan y ponen como excusa la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, una ley aprobada por todos los partidos políticos con representación, pero una Ley que deja excluidas las parejas homosexuales, así y en consecuencia, cada Comunidad Autónoma adquiere competencia sobre recursos y dispositivos sobre ciertas acciones, quedando así delimitado y definido una total desigualdad, ya que en base a esta consecuencia, se van perdiendo y desvirtuando el principio unánime y lectivo de dicha Ley, ya sea por la situación geográfica de la víctima o su clan y/o estatus social, lo cierto es que una Ley supuestamente definida queda también supuestamente desmarcada y no aplicada en su totalidad o tan solo la parte que cada organismo o competencia cree conveniente.

Víctimas y derechos es quizás el principio de esta lucha de Igualdad. Mientras por un lado los “criadores” de leyes siguen escribiendo sobre papel, la realidad es bien distinta, pues ese papel no parece tener validez por el mero hecho de proteger a una mujer.

Por lo tanto señores, cuando la gran mayoría de hombres criticáis que dicha Ley es una desventaja para el sector masculino, primero pensad un poco con razonamiento a todo lo que nuestro estimado gobierno está promoviendo y vosotros mismos llegaréis a la conclusión que vivimos en un país cívico y social, pero si eres mujer, ese civismo y sociabilidad se transforma en un dedo acusador que te señala como promotora de odio hacia hombres.

Señores todos de España y del mundo en general, las mujeres que luchamos y señalamos estas fosas sépticas del putrefacto gobierno en auge, NO ODIAMOS A LOS HOMBRES, odiamos ser mujeres sin voz, por eso nos unimos en lo que también vosotros acusáis de feminismo, cuando en realidad tan sólo estamos haciendo visible la invisibilidad que nos cubre. Miles de capas de indiferencia para señalar a las mujeres como carne de ganado que sólo está para proteger una especie en extinción.

Aunque dicho así, pues también protegemos la especie en Igualdad y nuestras vaginas no están para ser forzadas sino para ser liberadas, entendiéndose como liberación el actuar acorde a esa Igualdad y no como libertinaje del sexo sino libertad sexual, de pensamiento y de decisión. Las mujeres también somos seres humanos pensantes y no ganado de explotación.

Laura Díaz

 

JamesMGraham_thumb[2]

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s